13 diciembre, 2007

Frío

Cuesta robarle la cartera al tiempo. Tienen a veces frío los ojos que miran a este blog. Cuesta llegar a la piel de lo que importa y retozar en esta bitácora de invierno. Suenan sables en el pozo y dagas voladoras que atraviesan gargantas. Veo el otoño de lejos, las hojas derrumbadas por el pulso del frío, y quiero mirar la primavera como un jardín verde manchado de ginebra y sueños. Y veo nítida la intimidad fría del invierno, el tiempo que corre helado: frío como el metal de una pasión pasada.
Y para pasiones futuras, Morante. Que vuelve.

Estadisticas blog